La piedra angular que sustenta la credibilidad de nuestro periódico reside en el inquebrantable compromiso de la redacción con la verdad. Los periodistas del Diario Independiente deben mantener, en todo momento, una separación nítida entre la información fáctica y los artículos de opinión, de manera que el lector no albergue dudas sobre la naturaleza del texto al que se enfrenta. La línea editorial, por tanto, se confinará estrictamente a las páginas de opinión y al editorial del día, absteniéndose de contaminar las noticias o los reportajes de investigación.
La verificación de las fuentes es un proceso inexcusable. No se publicará ninguna información de calado que no haya sido corroborada de manera independiente por, al menos, dos fuentes fiables. En aquellos casos excepcionales donde el interés público exija la divulgación urgente de un hecho sustentado en una única fuente, se deberá consignar explícitamente esta circunstancia en el cuerpo de la noticia. Asimismo, el uso de fuentes anónimas debe considerarse como un último recurso, justificado únicamente cuando la integridad física o profesional de la fuente esté en riesgo cierto e inminente.
El periodista no deberá aceptar regalos, prebendas, viajes gratuitos o tratos de favor por parte de entidades públicas o privadas, con el fin de evitar que se comprometa su imparcialidad o se genere una apariencia de conflicto de intereses. Si el desempeño de la labor periodística hiciera indispensable la aceptación de, por ejemplo, el alojamiento provisto por una ONG en una zona de conflicto, se declarará dicha circunstancia en una nota al pie del artículo, para que el lector evalúe las circunstancias de la cobertura.
Por último, este medio asume la responsabilidad de subsanar los errores cometidos con la mayor premura posible. Toda rectificación deberá ocupar un lugar visible, proporcional a la relevancia que se le dio a la noticia errónea originalmente, y no se esconderá en los márgenes de las páginas menos leídas. Reconocer nuestras equivocaciones no debilita nuestro prestigio; al contrario, es una muestra de transparencia y respeto hacia nuestra audiencia.